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Outfits de invierno: una semana completa con un armario sostenible y real

  • Foto del escritor: Sustainable Teacher
    Sustainable Teacher
  • 21 dic 2025
  • 4 Min. de lectura

Cada vez que comparto mis outfits semanales, recibo mensajes del mismo estilo: “Es que repites ropa y aún así todo queda bien”. Y sí, exactamente de eso va este tipo de contenido. No es un “outfit of the week” para enseñar ropa nueva. Es un ejemplo práctico de cómo funciona un armario sostenible cuando lo llevas a tu vida real: repetir, combinar, reparar, heredar y usar prendas durante años.


Esta semana ha sido peculiar porque el primer día lo grabé desde casa de mi madre, no desde el instituto. Pero justo por eso me pareció interesante mantenerlo: demuestra que un armario cápsula funciona tanto para días laborales como para días más improvisados.


Aquí te cuento, día por día, qué llevé, por qué lo elegí, qué historia tiene cada prenda y cómo encaja dentro de una visión más consciente del consumo.


Vídeo sobre Outfits de invierno: una semana completa con un armario sostenible y real


Lunes: un look completamente funcional (aunque empezara en casa de mi madre)



El lunes no fue un día típico: tuve un asunto familiar y bajé a casa de mi madre antes de ir al centro. Las obras en la planta de arriba no ayudaban, pero aun así grabé el look porque encaja perfectamente con lo que busco transmitir en estos vídeos: ropa realista, reutilizada y que sirve para enseñar, trabajar o hacer recados.


El look:


  • Camisa de pana de una marca pequeña española

  • Vaquero negro de Capitán Denim

  • Zapatillas blancas de Vivobarefoot

  • Abrigo grueso de Ecoalf

  • Mochila Kanken reencerada por mí



La camisa tiene su propia anécdota. La compré pensando que era una producción local más cuidada y sostenible… pero venía de China y con un botón mal cosido. Lo pude solucionar, pero me sirvió como recordatorio de que las tiendas pequeñas no siempre son sinónimo automático de sostenibilidad.


El pantalón, sin embargo, es todo lo contrario: denim resistente, fabricado en España y con la pinta de durarme otros cuantos inviernos. Las zapatillas barefoot blancas las cuido muchísimo; aunque estén gastadas, sigo dándoles vida. Y el abrigo de Ecoalf es mi abrigo de invierno, sin sustitutos: impermeable, cálido y suficientemente versátil para no necesitar otro.


La mochila Kanken es un buen ejemplo de mantenimiento: la reenceré con la cera original, aplicada como una pastilla de jabón y sellada con secador. La diferencia de color y repelencia al agua es notable.




Martes: segunda mano, básicos fiables y el mismo objetivo de siempre



El martes ya grabé desde casa. Outfits más tranquilos, luz mejor y rutina normal.


Este look es una mezcla entre prendas muy antiguas y piezas encontradas en segunda mano:


  • Pañuelo heredado

  • Chaqueta negra (4 años, Zara) con un botón reemplazado

  • Jersey merino

  • Pantalón Zara comprado nuevo en Vinted

  • Botines barefoot impermeables

  • Abrigo y bolso de siempre



La gracia del día fue el botón de la chaqueta: el superior se perdió hace años, así que fui a la mercería y compré el más parecido que encontré. Apenas se nota. Este tipo de arreglos es la base del armario sostenible: una prenda que funciona no se reemplaza por un defecto menor.


Los botines barefoot impermeables fueron la opción lógica porque llovía. Pesan más que mi calzado habitual, pero para días de invierno hacen su función.




Miércoles: jersey hecho a mano y vestido que sirve todo el año



Este look es uno de mis favoritos de todo el vídeo porque combina prendas con historia personal y mucho uso.


Llevé:


  • Pañuelo heredado

  • Jersey tejido por mí

  • Vestido cruzado de Uniqlo (1 año, impecable)

  • Botas impermeables de Vivaia

  • Abrigo habitual



El jersey tejido a mano siempre despierta curiosidad: tiene un diseño de figuras que algunos ven como flores, otros como brócolis, cactus o árboles. A mí me encanta porque fue mi primer proyecto grande de dos agujas y me recuerda lo gratificante que es crear ropa con mis manos.


El vestido de Uniqlo es una de esas compras que justifican elegir bien. No tiene bolas, no se deforma y puedo usarlo con medias en invierno, solo en verano o con rebeca en otoño. Son las compras que más amortizo.




Jueves: jersey navideño discreto y pantalón sastre



El jueves la luz era terrible, así que grabé en la entrada. Pero el outfit merecía enseñarse:


  • Pañuelo de invierno

  • Jersey invernal de segunda mano (M.A.P.I.)

  • Camiseta básica de Uniqlo

  • Pantalón sastre de Uniqlo

  • Botas impermeables

  • Abrigo de siempre



El jersey es de esos hallazgos mágicos de segunda mano: lana 100 %, probablemente de hombre, pero con un dibujo invernal lo bastante neutro para poder usarlo fuera de Navidad. No quería un jersey “de broma” que solo me sirviera tres días al año. Este es perfecto: bonito, duradero y versátil.


Las camisetas básicas de Uniqlo son otro ejemplo del tipo de compra que recomiendo: tres inviernos después, el tejido sigue perfecto.




Viernes: repetición consciente



El viernes no pude grabar por la mañana porque Rafa dormía, así que lo hice a la vuelta. Pero el outfit fue muy parecido a otros días, y ese es justamente el mensaje importante:


  • Pañuelo de ayer

  • Chaqueta de 2017

  • Jersey merino

  • Pantalón sastre

  • Deportivas blancas Vivaia

  • Abrigo habitual



Los viernes suelo vestir un poco más informal, por eso cambié las botas por deportivas. Pero por lo demás, es un look completamente repetido. Y repetir no es falta de estilo: es tener un armario que funciona.




Qué tienen en común todos estos outfits



Más allá de las prendas concretas, hay ideas que vertebran toda mi forma de vestir:



1. Repetición como normalidad



Un armario sostenible no puede basarse en estrenar. Se basa en reusar, combinar y cuidar.



2. Calidad por encima de cantidad



Prefiero una prenda que dure cuatro inviernos a tres que duren uno.



3. Reparar antes de reemplazar



Cambiar un botón puede alargar una prenda diez años más.



4. Segunda mano como recurso base



Muchas de mis prendas más útiles vienen de Vinted o tiendas físicas de segunda mano.



5. Neutralidad y paleta pensada



Mi armario está construido con colores que combinan entre sí, lo que facilita multiplicar las posibilidades sin comprar más.



6. Sostenibilidad también es emocional



Las prendas heredadas, tejidas a mano o arregladas tienen un valor que no se compra.




Conclusión



Esta semana de outfits no es un desfile. Es un ejemplo práctico de cómo se puede vivir con un armario reducido, cuidado y versátil. Sostenibilidad no significa renunciar al estilo, sino construirlo de otra manera.


Si quieres que en otro vídeo hable de cómo estructurar tu propio armario cápsula de invierno, me lo puedes pedir en comentarios.


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