Volver a lo esencial: una reflexión necesaria sobre Sustainable Teacher
- Sustainable Teacher
- hace 12 minutos
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Durante estas últimas semanas he estado pensando mucho en Sustainable Teacher.
No desde la urgencia, ni desde el algoritmo, sino desde un lugar más honesto: preguntándome qué sentido tiene hoy este proyecto en mi vida y cómo quiero que siga —si sigue— formando parte de ella.
Este post no nace de una crisis puntual, sino de una reflexión larga, pausada, que llevaba tiempo gestándose. Y por eso necesitaba escribirlo.
El origen de Sustainable Teacher
Sustainable Teacher no nació de la nada ni como una estrategia de redes. Fue una idea que se fue formando poco a poco, desde 2018, cuando empecé a sentir que había muchas piezas en mi vida profesional y personal que no terminaban de encajar, pero que intuía que tenían relación entre sí.
La docencia, la sostenibilidad, la divulgación, la educación crítica, el deseo de compartir recursos y reflexiones… Todo eso terminó tomando forma en 2020, en un contexto muy concreto: la pandemia. La necesidad de grabar vídeos para mi alumnado hizo que me lanzara definitivamente a crear contenido educativo en YouTube, y a partir de ahí el proyecto fue creciendo.
Al principio, la idea era clara: contenido formativo, reflexivo, útil. Recursos para profes, ideas para enseñar desde otra mirada, divulgación sobre sostenibilidad entendida no solo como ecología, sino como forma de vida.
Durante mucho tiempo, ese fue el centro del canal. Y funcionó.
Lo que ha cambiado con el tiempo
Con los años, el ecosistema de las redes sociales ha cambiado mucho. Los ritmos se han acelerado, los formatos se han impuesto y los algoritmos han empezado a marcar qué se ve y qué no.
Sin darme cuenta, empecé a sentir una presión constante por mantener una frecuencia alta, por no “desaparecer”, por adaptarme a lo que parecía funcionar mejor. No solo en YouTube, también en Instagram y otras plataformas.
Y aunque muchas veces lo hacía con gusto, poco a poco empezó a aparecer una sensación incómoda: estaba creando más por inercia que por convicción.
No era falta de ideas. Era falta de espacio.
Cuando crear deja de ser un gusto
Uno de los primeros avisos fue darme cuenta de que, en algunos momentos, grabar y editar empezaba a sentirse como una obligación. Algo que “tocaba hacer” para no romper el ritmo, para no perjudicar al canal, para no perder lo construido.
Y eso, para mí, es una señal clara de alerta.
Porque Sustainable Teacher nació como un proyecto que me llenaba, no como una carga más. Y cuando algo que haces en tu tiempo personal empieza a generarte más peso que disfrute, merece la pena pararse a pensar.
La exposición personal y el conflicto interno
Otro punto clave en esta reflexión ha sido la exposición personal. Aunque siempre he intentado mostrar una vida real, sin idealizarla, es innegable que ciertos formatos —especialmente los vlogs— implican enseñar parcelas de tu vida que con el tiempo pueden dejar de resultarte cómodas.
No porque haya nada malo en ellas, sino porque cambias.
Porque tu contexto profesional cambia.
Porque tu forma de relacionarte con la privacidad cambia.
Soy profesora y jefa de estudios. Trabajo con adolescentes y familias. Y empecé a preguntarme si estaba protegiendo suficientemente mi intimidad y mis límites.
Además, hay algo que me preocupa especialmente: la comparación en redes. Aunque yo intente mostrar una vida realista, sé que los vlogs pueden alimentar dinámicas poco sanas, tanto para quien consume contenido como para quien lo crea.
Sostenibilidad más allá de lo ecológico
Hablar de sostenibilidad no puede quedarse solo en el impacto ambiental. También tiene que ver con el uso del tiempo, de la energía, de la atención y de la salud mental.
Crear contenido sin descanso, siguiendo ritmos que no son sostenibles a largo plazo, va justo en contra del mensaje que quiero transmitir.
Y ahí fue cuando entendí algo importante: no era coherente hablar de sostenibilidad mientras yo misma estaba agotando mis propios recursos.
El conflicto con el contenido educativo
Otro tema que ha pesado mucho en esta decisión es el contenido educativo dirigido al alumnado. Durante los últimos años, he grabado cada vez menos vídeos de clases, y no es casualidad.
Por un lado, porque mi situación laboral ha cambiado.
Por otro, porque cada vez me genera más conflicto contribuir al aumento del tiempo de pantalla en adolescentes.
Incluso antes de los cambios legislativos sobre el uso de pantallas en el aula, yo ya sentía esa incomodidad. No porque los vídeos no sirvieran, sino porque no siempre eran la mejor herramienta.
Eso hizo que el canal se fuera desplazando hacia otros contenidos, y que la identidad original empezara a difuminarse.
El punto de inflexión
Estas últimas vacaciones han sido un punto de inflexión. No porque haya pasado algo concreto, sino porque he tenido tiempo y espacio mental para pensar con calma.
Me di cuenta de que estaba sosteniendo el proyecto más por inercia que por elección consciente. Y que, si seguía así, acabaría quemándome o abandonándolo del todo.
Y no quiero eso.
Sustainable Teacher ha sido —y sigue siendo— un proyecto importante para mí. Me ha dado aprendizajes, comunidad, reconocimiento y satisfacción personal. Pero para que siga teniendo sentido, necesita cambiar.
Qué va a pasar a partir de ahora
No quiero contarlo todo aquí, porque lo explico con calma y en detalle en el vídeo que acompaña a este post. Pero sí puedo adelantar algunas ideas clave:
Menos frecuencia, más intención.
Menos exposición personal, más contenido reflexivo y educativo.
Menos adaptación al algoritmo, más coherencia con mis valores.
El canal no desaparece, pero se transforma. Y lo hace para poder seguir existiendo sin convertirse en una carga.
Te invito a ver el vídeo donde explico todo esto con más detalle y desde un lugar muy personal.
Volver a elegir el proyecto
Volver a lo esencial no es retroceder.
Es elegir de nuevo.
Elegir qué contar, cómo contarlo y desde dónde hacerlo.
Elegir no competir por atención a cualquier precio.
Elegir cuidar el proyecto… y cuidarme.
Gracias por estar al otro lado, por leer, por escuchar y por acompañar también en esta etapa de cambio.











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